Eduardo Castex, La Pampa viernes, 4 de septiembre de 2026

La pasión de dos amigos que convirtió al pueblo en una parada para el rock

Juan Gómez y Brian Daratha comenzaron con una idea sencilla: generar espacios para el rock y acercar bandas a Eduardo Castex. Con los años, Rock Castex creció, atravesó escenarios, festivales y desafíos, y logró algo que parecía difícil: que público de distintos puntos de La Pampa viaje hasta el pueblo para compartir una noche de música.

Hay proyectos que nacen alrededor de una mesa, otros de una necesidad y algunos simplemente de una pasión compartida. La historia de Rock Castex tiene un poco de todo eso. Detrás de la productora están Juan Gómez y Brian Daratha, dos castenses que desde hace años trabajan para mantener encendida una llama que siempre tuvo presencia en Eduardo Castex: la del rock.

Los primeros pasos pueden rastrearse hasta 2011 y 2012, cuando ambos coincidieron en la organización de un festival promovido desde el Área de Juventud de la Municipalidad. Aquella experiencia fue, de alguna manera, la semilla. Tiempo después, cuando Daratha regresó a vivir a Eduardo Castex, volvieron a encontrarse alrededor de una misma idea y decidieron avanzar con un proyecto propio.

El festival que puso todo en marcha

El punto de partida definitivo llegó en 2017. En lugar de comenzar de a poco, se animaron directamente a organizar un festival. Desde entonces, Rock Castex no dejó de producir espectáculos y buscar alternativas para que las bandas independientes encontraran un escenario en la localidad.

“Arrancamos directamente con un festival en 2017 y desde ese momento no paramos de producir”, recordó Gómez al repasar aquellos comienzos.

Por sus fechas pasaron grupos y músicos de diferentes lugares. Hubo festivales en la Sociedad Española, distintas ediciones del Atuel Rock, trabajos junto a bandas pampeanas y de otras provincias e incluso participación en la coproducción del Cosquín Rock. Cada experiencia fue sumando contactos, conocimientos y, fundamentalmente, confianza para continuar.

Hacer rock desde un pueblo

Producir espectáculos musicales desde una localidad del interior implica desafíos diferentes a los de las grandes ciudades. Hay que conseguir bandas, espacios, sonido, difusión y, fundamentalmente, lograr que el público acompañe. Rock Castex fue construyendo ese camino fecha tras fecha.

La apuesta nunca estuvo limitada únicamente a contratar artistas conocidos. Uno de sus objetivos fue abrir las puertas a bandas emergentes y generar encuentros más cercanos entre los músicos y quienes concurren a escucharlos.

Con el paso de los años ocurrió algo que quizás al comienzo parecía lejano: Eduardo Castex comenzó a recibir público de otras localidades exclusivamente para asistir a esos recitales.

Según contaron sus responsables, a las fechas comenzaron a llegar seguidores desde Santa Rosa, General Pico, Winifreda, Trenel, Embajador Martini y distintos puntos de la provincia. En algunas noches, prácticamente la mitad de quienes forman parte del público proviene de otras localidades.

Castex dejó entonces de ser solamente el lugar desde donde se organizaban los recitales para transformarse también en un punto de encuentro para los amantes del rock.

Una apuesta que cruzó los límites de Castex

El crecimiento también llevó a Juan Gómez y Brian Daratha a salir de la localidad. Durante 2026, Rock Castex comenzó a organizar propuestas en Santa Rosa y General Pico, ampliando considerablemente su radio de acción.

Por sus producciones pasaron propuestas como Bochi Bozalla, integrante de Las Pastillas del Abuelo, y Autos Robados, además de numerosos grupos que forman parte del circuito independiente.

Fue un nuevo paso para una productora que había nacido casi artesanalmente y que, con perseverancia, consiguió comenzar a moverse dentro del circuito provincial.

Sembrar para quienes vienen detrás

Pero detrás de cada recital existe otra intención. Gómez y Daratha saben que Eduardo Castex tuvo épocas con una fuerte presencia de bandas locales y que actualmente aquella escena no tiene la misma cantidad de grupos estables.

Por eso también observan a los más jóvenes que llegan a los espectáculos, muchas veces acompañados por sus padres. Para ellos, cada recital puede convertirse en una pequeña semilla.

“Quizás un chico que hoy viene con su papá a ver una banda mañana quiera aprender guitarra o batería”, resumieron.

Es posiblemente allí donde la historia de Rock Castex adquiere otro significado. No se trata solamente de organizar recitales, vender entradas o subir músicos a un escenario. También se trata de mantener un espacio abierto para una expresión cultural que forma parte de distintas generaciones del pueblo.

El rock también tiene su historia en Castex

Desde aquel primer festival de 2017 hasta la actualidad pasaron años, bandas, escenarios, noches de mucho público y seguramente otras en las que hubo que remar para seguir adelante. Sin embargo, Juan Gómez y Brian Daratha continuaron apostando.

Lo hicieron desde Eduardo Castex y con una idea que se mantuvo prácticamente intacta: acercar música, darles lugar a nuevas bandas y demostrar que una localidad del interior también puede convertirse en una plaza atractiva para los artistas.

Hoy Rock Castex ya trascendió los límites del pueblo, pero conserva sus raíces. Y quizás ese sea su mayor logro: haber demostrado que no siempre hay que irse para generar algo grande; algunas veces alcanza con creer en una idea, sostenerla durante años y hacer que otros quieran venir.