La escuela funcionaba en la esquina de Sarmiento y Zeballos y tenía entre sus enseñanzas el oficio de la carpintería. Por sus aulas pasaron numerosos vecinos que luego se desempeñaron como carpinteros en la localidad.
“Era itinerante, estaba unos años y se iba a otro lugar. Con ella vino el señor Fenocchio, que se radicó en Castex y luego fue gerente de la Cooperativa durante muchos años”, recuerda Marita Giorgi.
Pero quizás el legado más tangible de aquella escuela todavía sobreviva puertas adentro de muchas casas. “Muchos somos los vecinos que tenemos en casa algún mueble hecho por sus alumnos”, cuenta Marita.
Una fotografía que no solo muestra un edificio y sus protagonistas, sino que también permite recordar una época en la que aprender un oficio significaba adquirir conocimientos que acompañarían toda una vida.
¿Conocés algún carpintero de Eduardo Castex que haya aprendido su oficio en la Escuela Monotécnica?
